Los argelinos han seguido los pasos que emprendieron antes de las elecciones unos doscientos asiáticos que se declararon igualmente en huelga de hambre
Los argelinos acogidos en Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) que no han formado una familia, un total de 55, siguieron ayer los pasos que emprendieron pocos antes de que se iniciara la campaña electoral, el pasado 20 de febrero, unos doscientos asiáticos, que se declararon en huelga de hambre y se concentraron de forma indefinida frente a la Delegación del Gobierno, unas iniciativas que suspendieron tres días después tras el compromiso de la Delegación de estudiar sus expedientes uno a uno. Un objetivo que también quieren conseguir los magrebíes para que el Ejecutivo Central atienda la reivindicación de ser trasladados a la Península después de "llevar años" en nuestra ciudad.
Sobre esta cuestión, lo primero que sorprende es el alto número de súbditos de Argelia que aún quedan en el CETI cuando todo apuntaba a que las repatriaciones con este país estaban funcionando con mayor celeridad debido a los acuerdos existentes con España. El hecho es que no parece que sea tan sencillo lograr la devolución de los argelinos, una situación que ahora mismo no es tan preocupante, pero que sí podría serlo si finalmente su presidente, Abdelaziz Buteflika, responde de forma afirmativa al llamamiento realizado por el Gobierno que preside Abbas el Fassi para "una normalización de las relaciones" entre ambos país y a la reapertura de la frontera terrestre de Oujda, cerrada desde 1994 por decisión del Ejecutivo de Argel. Pero vamos a lo que más urge, que es la actualidad, y en este sentido subrayar que los "sin papeles" han optado por la medida más drástica, la de la huelga de hambre y concentración indefinida en el centro de la ciudad, aunque parece, según los datos aportados por la Delegación del Gobierno, que ya la mitad de los que iniciaron la protesta por la mañana, renunciaron a la misma a lo largo de la jornada.
La entidad que preside José Fernández Chacón, no obstante, ha pedido al conjunto de manifestantes que desistan de su actitud después de asegurar que estudiarán sus expedientes, como están haciendo con el resto de inmigrantes acogidos en el CETI, y apuntar la posibilidad de que entre estos hubiera cundido el nerviosismo por "el parón" que sufrió la administración durante las vacaciones de Semana Santa. Los concentrados deberían pues atender esta petición una vez asumido el compromiso público por parte de la Delegación del Gobierno, si bien todos somos conscientes de la desesperación a la que lleva la búsqueda de un futuro mejor, como ha ocurrido en estas dos últimas semanas, en las que han perecido dos argelinos en su intento por llegar a nado hasta nuestra ciudad.
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