La sede central del FN en venta para pagar deudas. He ahí las consecuencias de una campaña llevada a cabo con las ideas del enemigo, como dijo un analista francés respecto al Frente Nacional.
En cualquier empresa normal, al artífice de semejante éxito le hubiera costado el cargo inmediatamante, pero se ve que el FN parece dispuesto a seguir padeciendo la "eficiente" dirección de Marina, la "hijísima" de Le Pen.
De la identidad se pasó a transmitir la aceptación de una Francia mestiza, con una cartelería bien expresiva en este sentido. De la defensa de la renovación generacional y la familia francesa, se pasó a la aceptación del aborto (de aquella manera que lo defiende quien al mismo tiempo advierte que ni es progre ni liberal, pero que en ciertos casos...) En fin, que mientras Francia está sufriendo un holocausto demográfico de franceses, andarse con paños calientes en este tema es incluirse en el paquete de partidos del sistema, por muchas precisiones que se quieran hacer y el electorado así lo ha entendido.
Incluso respecto al apoyo de la causa palestina, el propio Le Pen hizo unas declaraciones a un medio judío que llevaban a la confusión, donde parecía querer hacerse perdonar unas palabras respecto al tipo penal denominado "holocausto".
En líneas generales, Marina ha querido dar imagen de partido flexible que acepta sin dramatismo los desvaríos del sistema, por cuya denuncia había ido logrando un apoyo social cada vez mayor, como sucedió en la precedente elección presidencial. Si la táctica seguida era la crrecta, ¿a cuento de qué iluminación la "hijísima" creyó que siendo "uno más" podría alcanzar los votos que le faltaban para alcanzar la mayoría? Porque es que además perdió apoyo entre el electorado hasta entonces incondicional.
Francia y cada país de Europa necesitan la defensa sin negociación de los valores que el sistema destruye y que los partidos oficialmente conservadores han renunciado a defender. Este mensaje exige una tenacidad a prueba de cercos mediáticos y de condenas al infierno social por parte de los comisarios de la verdad oficial, pero a la larga da resultado.
En esa línea iba el FN hasta que llegó Marina. Lo malo es que ahora es muy difícil recuperar la confianza perdida. Si el FN ya es uno más, en este caso el electorado prefiere a uno más que lo tenga todo, como Sarkozy.
toospaentro.blogia.com