El delegado del Gobierno, uno de los pocos responsables políticos de nuestra ciudad que no se encuentra de vacaciones, congregó ayer a la prensa local en la sede gubernamental para aclarar ciertos aspectos del Plan de Transición a la Nueva Estructura de la Fuerza de los Ejércitos y la Armada, una reorganización que el Ministerio de Defensa quiere llevar a cabo para adecuar el Ejército a los tiempos que corren.
Mucho se ha hablado en estas tierras desde que hace varios meses el Gobierno de Zapatero diera a conocer sus intenciones respecto a las Fuerzas Armadas con este Plan de Transición. El Gobierno local, por su lado, interpretó este proyecto como un intento de Moncloa de reducir los efectivos militares de la guarnición de Melilla, levantando la voz de alarma respecto a las consecuencias que esto podría tener no sólo para la seguridad de la ciudad, sino también para la economía local ante la disminución de habitantes que sufriría de forma paralela la población.
Los comerciantes y empresarios, que todavía recuerdan con recelo los perversos efectos que tuvo para sus cajas registradoras la supresión del servicio militar allá por el año 99, también se echaron a temblar ante las advertencias de la Ciudad Autónoma de que ahora, con este Plan de Transición, pudiera ocurrir lo mismo.
El delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, salió ayer al paso de todas estas teorías ofrecidas por “fuentes sin objetividad” e instó a los melillenses a que crean la versión del Ministerio de Defensa, que asegura que la guarnición melillense no sufrirá merma alguna de efectivos militares. Según la cartera ministerial dirigida por José Antonio Alonso, el Plan de Transición sólo implica la desaparición de varias banderas y una “redistribución” de soldados, ya que el personal de las unidades disueltas completarán la cobertura de las unidades que se salvarán de esta particular ‘quema’.
“El nivel de efectivos del Ejército de Tierra, el Ejército del Aire y los cuerpos comunes no sufrirán variaciones significativas”, insistió Fernández Chacón, quien reiteró que ninguno de los más de 3.200 melillenses destacados en nuestra ciudad será trasladado a otros puntos del territorio nacional con motivo del Plan de Transición.
Las palabras del delegado del Gobierno contrastan sobremanera con las declaraciones que en su visita a Melilla hace justo dos semanas realizó el jefe del Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz Roldán, quien justificó el Plan de Transición porque “nos enfrentamos a nuevas misiones, a nuevas formas de acción, con nuevo equipos, lo que hace que con menos gente se cubra la necesidad de seguridad que tienen los españoles”.
Y ante tantas versiones distintas, algunas de ellas procedentes del mismo Ministerio de Defensa, los melillenses nos preguntamos a quién tenemos que creer. Imaginamos que la misma cuestión, pero con una mayor inquietud, se harán los militares profesionales que integran las banderas que pasarán a mejor vida con este Plan de Transición diseñado por el Gobierno socialista.
Para aclarar todas las dudas existentes y ofrecer una información veraz sobre todo este asunto, MELILLA HOY se puso en contacto hace 15 días con los gabinetes de prensa del Ministerio de Defensa y el Ejército de Tierra para plantear varias preguntas sobre la repercusión real que tendrá en la guarnición melillense el Plan de Transición. Sin embargo, a pesar de que el cuestionario está respondido desde hace al menos una semana, todavía no nos ha sido remitido porque Defensa “tiene que estudiar” si concede o no la autorización para que los melillenses conozcamos la verdad de todo este asunto, justificaron desde el gabinete.
La política oscurantista de información que mantienen de forma tradicional los militares no ayuda a solventar estas dudas y contribuye incluso a enredar más el embrollo pese a la buena voluntad que ayer puso el delegado del Gobierno. Quizá en vez de modernizar el Ejército recortando plantilla y reorganizando al personal, el Ministerio de Defensa debería empezar por ser más claro y transparente a la hora de facilitar la información que se le requiere en torno a un Plan de Transición que, con el tiempo, veremos si no se convierte en una segunda parte de la película de terror que supuso para nuestra ciudad el fin de la mili.
http://toospaentro.blogia.com agradece la información a http://www.melillahoy.es