
Como el resto de la población, los asalariados son cada vez más viejos
La población -y por ende los asalariados-, envejece cada vez más. No obstante, las empresas suizas no está preparadas para encarar esta evolución demográfica.
Según un estudio realizado por el Instituto Adecco en ocho países europeos, Suiza ocupa el penúltimo lugar en materia de preparación.
Sesenta por ciento de las empresas suizas desconocen la estructura de edad de sus empleados, revela el estudio presentado este martes (17.04). Gran parte de la mano de obra en 2010 será mayor de 40 años. De aquí a 2020 aumentará en un tercio la población activa de entre 50 y 64 años y disminuirá en una quinta parte la comprendida entre 30 y 44 años.
La economía no puede permitirse el dar preferencia a jóvenes insuficientemente formados o poco calificados y jubilar a los mayores con alto potencial, explica el ex ministro alemán de Economía y Trabajo Wolfgang Clement, presidente del Instituto Adecco.
El envejecimiento de la población es imparable en Europa. La economía debe, por ende, participar activamente en la evolución del mercado laboral. La falta de especialistas entraña el riesgo de convertirse en el mayor obstáculo para el crecimiento.
La flexibilidad y la calificación representan la única seguridad contra el desempleo y garantizan una sana competencia entre las empresas, añade Wolfgang Clement.
Resultados generalizados
El Instituto Adecco ha consultado en 4.000 empresas, 500 de las cuales son helvéticas. En comparación europea, Suiza obtiene resultados malos, porque entre los ocho países encuestados ocupa el penúltimo lugar, antes de Francia.
Suiza no está sin embargo muy lejos de los obtenidos por los otros países. El índice de aptitud demográfica (IAD) medido por Adecco llega a 174 puntos sobre una escala de entre 100 a 400, dado que la media de los ocho países (Gran Bretaña, Italia, Bélgica, España, Alemania, Holanda, Francia y Suiza) es de 182 puntos.
El índice es la suma de diferentes criterios ponderados: gestión de carrera, formación durante la vida, salud, gestión de conocimientos y de la diversidad de edades. El mejoramiento de estos criterios podría tener consecuencias positivas en su competitividad, innovación y producción.
En cuanto a la gestión de la carrera y de la diversidad de edades, así como a la formación continua, los suizos están por encima de la media, indica Michael Agoras, director de Adecco Suiza. En cambio, las empresas helvéticas muestran contracción desde el punto de vista de la gestión de conocimientos y, sobre todo, de la salud.
Paradoja suiza
El estudio revela asimismo una paradoja suiza. Si bien las empresas reconocen la urgencia de conservar la competitividad de su personal, son pocas las que se anticipan al problema. Ellas suelen planificar sus necesidades de personal por año.
Y aunque no les sean favorables los resultados de Adecco, las empresas helvéticas sitúan la demografía a la cabeza de sus preocupaciones, mientras que sus competidores temen sobre todo a la mundialización.