Los agentes de la Policía Nacional buscan a otro varón de etnia gitana como autor de los disparos que se produjeron por una pelea a causa de una discusión sobre drogas
Dos jóvenes resultaron ayer heridos de bala y por arma blanca durante una reyerta registrada en la zona de copas de El Cuadro. La pelea, en la que se vieron implicadas tres personas de etnia gitana -algunos testigos apuntaron a la participación de un ciudadano colombiano-, tuvo lugar sobre las 4.15 horas de la madrugada a las puertas de bar Willvi, situado en la calle Francisco Suárez, que ayer permanecía precintado por la policía.
Fuentes de la investigación apuntaron a un ajuste de cuentas por «temas de narcotráfico» como causa más probable del suceso, que se saldó con el ingreso en el Hospital Clínico Universitario de J. G. L., de 31 años de edad, quien presentaba una cuchillada en el abdomen y una herida de bala que atravesó su muslo izquierdo, y de E. J. J., de 28 años y que fue atendido por un corte superficial en la espalda y una herida leve en una pierna por el roce de un proyectil, según explicaron las mismas fuentes.
A lo largo del día el último joven fue dado de alta, mientras que el herido más grave pasó a planta y su estado era estable y no se temían complicaciones, según señalaron en el centro sanitario vallisoletano.
Calibre 22
Al cierre de esta edición, continuaban las pesquisas y la búsqueda del presunto autor de los disparos, un varón, cuyo nombre responde a las iniciales R. R., con antecedentes y conocido en los ambientes policiales. Los disparos se hicieron con una pistola del calibre 22, que la policía recuperó después de que el autor la tirara debajo de un coche.
Los agentes fueron alertados del ingreso de dos jóvenes con heridas de bala por el personal de Urgencias del Clínico. El traslado al hospital pudo hacerse en un coche particular, ya que el Servicio de Urgencias 112 de Sacyl no intervino en este suceso que tuvo lugar de madrugada, confirmaron ayer por la tarde.
Este hecho no facilitó la labor de la policía en el lugar de los hechos. No obstante, ayer se tomó declaración a los heridos y ya se trabajaba para intentar localizar al principal sospechoso.
De madrugada, cuatro dotaciones de la policía nacional se tuvieron que desplazar hasta el Hospital Clínico ante la avalancha de familiares y conocidos de los heridos que se dieron cita en el centro sanitario tras conocer la noticia. Sin embargo, no se produjeron incidentes y finalmente los concentrados se disolvieron sin problemas.
Sin especial alboroto
A pesar del tiroteo, los vecinos de la zona consultados ayer por la tarde afirmaron no haber percibido ni las detonaciones ni un especial alboroto, diferente al de otros fines de semana en el que los locales de copas funcionan con numeroso público hasta altas horas de la madrugada. Incluso algunos empleados de bares cercanos al se enteraron del suceso ayer al ser interrogados por la prensa.
El subdelegado del Gobierno, Cecilio Vadillo, aseguró ayer que la policía mantiene un estrecho contacto con los vecinos de la zona para evitar este tipo de situaciones que, según subrayó, cada vez son más aisladas gracias al trabajo conjunto de los agentes municipales y nacionales. Tras lamentar lo sucedido, Vadillo apuntó que las relaciones con los residentes de El Cuadro son buenas y avanzó la intención de su departamento para seguir trabajando con el objetivo de que no se vuelvan a reproducir hechos como el ocurrido ayer. «Los vecinos de esta zona ya han padecido mucho entre este tipo de cosas y los ruidos», dijo.
http://toospaentro.blogia.com agradece la información a http://www.nortecastilla.es