Todavía no cuenta con las 500 firmas de presidentes municipales, diputados y otros cargos públicos franceses que la ley electoral francesa exige para poder presentarse a los comicios.
París.- El principal líder de la ultraderecha francesa, Jean-Marie Le Pen, denunció ante el Consejo Constitucional un presunto “sabotaje” contra su candidatura a las elecciones presidenciales francesas.
El presidente del Frente Nacional (FN), quien en 2002 protagonizó la sorpresa electoral al pasar a la segunda vuelta, denunció “maniobras” de otros competidores en la carrera a la presidencia para que no pueda presentarse a los comicios.
A dos semanas escasas de que se cierre el plazo, Le Pen todavía no cuenta con las 500 firmas de presidentes municipales, diputados y otros cargos públicos franceses que la ley electoral francesa exige para poder presentarse a los comicios.
Según el veterano político, al que las encuestas conceden hasta un 15 por ciento de intenciones de voto (más de cinco millones de votos) su situación es consecuencia de las presiones ejercidas en particular por su rival, Phillipe de Villiers.
De Villiers es el principal político de la corriente ultra-nacionalista, denominada “soberanista” en Francia, y es uno de los candidatos de la derecha radical francesa junto a Le Pen en aspirar a la presidencia.
Según fuentes del Frente Nacional, otro candidato de la Unión de los Contribuyentes Franceses, Nicolas Miguet, y varios otros políticos poco conocidos con aspiraciones presidenciales estarían presionando para que los presidentes municipales no den su firma.
Las “presiones” habrían afectado a presidentes municipales de 14 de los casi cien departamentos administrativos franceses según fuentes del Frente Nacional.
Ante esta situación, Jean-Marie Le Pen, quien según las encuestas podría quedar clasificado en el tercer o cuarto puesto en las elecciones presidenciales si logra completar su candidatura, presentó una denuncia oficial ante el Consejo Constitucional.
La denuncia, cuya investigación debería concluir antes del próximo 16 de marzo, fecha límite para la presentación de las firmas de candidatura, no fue presentada contra ningún otro candidato rival en concreto precisaron fuentes de la formación política.
Según el FN, las dificultades para obtener las firmas derivan además de los nuevos requisitos exigidos para esta elección que exigen la identificación de los firmantes.
De acuerdo a la fuente, algunos presidentes municipales tienen miedo que se conozca su identidad porque podrían ser privados de ayudas públicas en el futuro.
Varios alcaldes denunciaron hoy esta situación en las páginas del diario conservador Le Figaro y pidieron el anonimato de los cargos públicos que presenten apoyos a candidatos a la presidencia.
Según balances provisionales, los candidatos de los cuatro grandes partidos franceses, el Partido Socialista, la Unión por un Movimiento Popular (UMP), la Unión por la Democracia francesa (UDF) y el Partido Comunista, habrían reunido ya sus “apadrinamientos”.
En el caso de Jean-Marie Le Pen, fuentes de su partido indicaron que habría obtenido 470 firmas mientras que su principal rival, Philippe de Villiers tendría en torno a 440 apoyos de los 500 necesarios para concurrir en los comicios de la primavera.
En Francia, cualquier ciudadano (JAJA, "CUALQUIER" CIUDADANO, ¡QUE MANERA DE INFORMAR!), aunque no sea candidato de un partido político, puede presentarse como aspirante a la presidencia si obtiene el apoyo de 500 diputados, presidentes municipales, senadores u otros cargos públicos que hayan sido elegidos en las urnas.
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