El militar insistió en que la presencia de la Guardia no tiene carácter agresivo contra México ni mucho menos. "Nuestros socios y vecinos están habituados a ver a la Guardia Nacional en la región y aceptan su presencia", dijo.
Asimismo, indicó que la Guardia ha operado en la frontera los últimos 20 años y que "no amenaza la seguridad, la vida ni la libertad de los mexicanos ni los provoca. Vamos a proveer capacidad militar en apoyo a la policía civil".
Según el general, la Guardia Nacional tendrá listos a sus soldados en la frontera con México para el 1 de agosto, fecha en que vence el plazo para enviarlos, como parte del operativo Jump Start.
El militar dijo esperar que elementos de cada uno de los estados habrán hecho algún trabajo en la frontera en el curso de los próximos dos años. Al final del ejercicio, estimó que habrán pasado por la frontera unos 50 mil elementos. Ese es el periodo en que según el presidente George W. Bush será necesario para aumentar los integrantes de la Patrulla Fronteriza a niveles que hagan innecesario el apoyo logístico de la Guardia Nacional.
Sólo armas pequeñas
De acuerdo con Blum y los anuncios anteriores, los elementos de la Guardia no tendrán responsabilidades directas de arresto o intercepción de personas y sólo tendrán armas pequeñas.
"Habrá escopetas y rifles, pero no llevaremos ametralladoras o morteros. No vamos a ir a interrogar ilegales, no vamos a arrestar ilegales, ni siquiera vamos a estar en custodia de inmigrantes ilegales en momento alguno", dijo.
Siempre según los planes delineados, la Guardia enviará hasta 6 mil hombres en su periodo anual de entrenamiento rotativo cada tres semanas, durante el cual colaborarán en la construcción de caminos y vallas, así como en la vigilancia electrónica de la frontera.
Uno de los trabajos será la vigilancia aérea, que incluirá helicópteros, aviones y posiblemente vehículos aéreos no-tripulados que son usados como plataformas para reconocimiento mediante cámaras y sensores.
Blum no precisó cuándo comenzarán los trabajos de reconocimiento aéreo ni cuántos vehículos serán usados, pero subrayó que el área que vigilarán así es muy grande. "Hablamos de un área que es de unos 2 mil 100 kilometros, del océano Pacífico al golfo de México", sin caminos ni infraestructura. En ese sentido, una de las misiones será delimitar exactamente dónde está la frontera, indicó el diario Arizona Republic, al precisar que una unidad de reconocimiento de la Guardia Nacional de Alabama será asignada a actualizar los mapas.
En tanto, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EU (CBP, por sus siglas en inglés) anunció ayer la creación de una comisión para analizar el impacto que tienen en la comunidad las rígidas medidas de seguridad en la frontera con México.
El objetivo de esta comisión, denominada Grupo Consultivo del Oeste de Texas, es "establecer canales de comunicación entre Aduanas y Protección Fronteriza, con los residentes de ambos lados de la frontera El Paso-Ciudad Juárez (México)", explicó el portavoz de CBP, Roger Maier.
Las juntas binacionales se realizarán cada mes para analizar las medidas de seguridad. En las reuniones participarán los alcaldes de El Paso y Ciudad Juárez, representantes de las Cámaras de Comercio, del sector industrial, autoridades de Aduanas de México, así como de los consulados de ambos países. (Con información de agencias)