Una asentamiento de 30.000 habitantes absolutamente ilegal.
Según datos de la policía, en esta "ciudad" se realiza cada día un tráfico de drogas en torno 1.000.000 de euros. Un narcotráfico dominado por gitanos y marroquíes, que comercian con un producto procedente de su propio país.En esta "ciudad" incluso tienen su propia mezquita.
Cuando el problema ya se ha desbordado, es cuando las autoridades madrileñas envían a la policía.
¿Verdad que la inmigración no es tan maravillosa, Doña Esperanza Aguirre, Presidente de la Comunidad de Madrid? En su próximo viaje a Miami o al Club de Bilderberg no se olvide de mencionar estos "pequeños" efectos "colaterales" de la inmigración.